Ventilador de pie Create Air Stand Wood

avatar img Marco Blasco
Analizado por: Marco Blasco
Revisado por: Shildy Veruska
Última comprobación de precios: 21/06/2026
Última actualización técnica: 22/06/2026
Puntuación total
8.4
Diseño
8.4
Funcionamiento
8.2
Calidad precio
8.7

Ofertas

Esta página incluye enlaces de afiliación. Si compras a través de ellos, podríamos recibir una comisión. El precio y la disponibilidad pueden variar.

Ventajas

  • Solo 48 W a máxima potencia y 18 W en mínima: puedes tenerlo encendido horas en verano sin que el gasto eléctrico sea un problema.

  • Caudal de 58 m³/min a tope con alcance útil hasta 3,2 m, suficiente para refrescar a alguien en el sofá o en la mesa de trabajo.

  • Base de madera y altura regulable entre 105 y 130 cm: queda bien a la vista en el salón y permite apuntar el aire exactamente donde lo necesitas.

  • Mando mecánico con clic firme y sin electrónica: cambiar de velocidad es inmediato y no hay pantallas ni sensores que puedan fallar con el tiempo.

Inconvenientes

  • A velocidad máxima sube a 54 dB y aparece un zumbido del motor, así que la velocidad 3 no es para dormir ni para sesiones largas en silencio.

  • Sin mando a distancia ni temporizador: hay que levantarse cada vez que quieras cambiar la velocidad o apagarlo, lo que se nota si lo usas desde el sofá.

Características técnicas

Peso

6,4 kg

Ruido

54 dB

Eficiencia energética

E

Temporizador

No

Estancia

No indica

Potencia

48 W

Número de velocidades

3

Tipo

Ventilador de pie

Oscilación

80°

Depósito de agua

No aplica

CADR

No indica

Modo auto

No

Resumen

Cuando llega el calor y quieres mover aire por el salón sin que la factura se dispare ni tener un motor rugiendo de fondo, un ventilador de pie sencillo y bien resuelto suele ser la mejor compra. El Create Air Stand Wood va justo por ahí: caudal suficiente, consumo muy contenido y una estética que se aleja del típico plástico barato.

Encaja sobre todo si buscas algo mecánico, fácil de usar y con buena pinta para tenerlo a la vista en casa. Tiene 3 velocidades, un caudal de hasta unos 58 m³/min a tope, altura del eje regulable entre 105 y 130 cm y oscilación horizontal de unos 80°, así que cubre bien una estancia de tamaño medio.

Lo que más nos convenció es lo poco que gasta: a máxima potencia se quedó en 48 W y en velocidad baja en apenas 18 W, de modo que puedes tenerlo horas sin pensar en el consumo. La base de madera, además, le da un punto más cuidado que la mayoría de ventiladores de pie de su gama.

¿La pega principal? A tope hace algo de ruido (rondó los 54 dB a un metro) y vibra un poco si el suelo no está nivelado, así que para dormir tirarás de las velocidades bajas. Tampoco lleva mando a distancia ni temporizador, algo a tener claro si buscas manejarlo desde el sofá.

Análisis y opiniones

Diseño. Puntuación: 8.4/10

La gracia de este modelo está en la base de madera, que lo aleja del aspecto de plástico de toda la vida y hace que quede bien a la vista en un salón. No es solo postureo: la madera aporta algo de peso abajo, lo que ayuda a la estabilidad general frente a bases huecas más ligeras.

La altura del eje se regula entre unos 105 y 130 cm, así que puedes apuntarlo a la cara estando de pie o bajarlo para dirigirlo al sofá. Sumado a la oscilación de unos 80°, reparte el aire por buena parte de la habitación sin tener que recolocarlo.

Donde cojea un poco es en el ensamblaje: el acople de la base al tubo entra muy justo y hay que apretarlo a conciencia, porque si te quedas corto el conjunto cabecea ligeramente. No es un defecto grave, pero conviene montarlo con cuidado la primera vez.

Funcionamiento. Puntuación: 8.2/10

Trae 3 velocidades mecánicas que se seleccionan con un mando que gira con un clic firme, sin holguras raras. Esa sencillez es una ventaja para quien no quiere pantallas ni electrónica que falle, aunque significa que no hay temporizador ni control remoto, algo que sí encontrarás en modelos digitales algo más caros.

En cuanto a empuje, va de menos a más con coherencia: medimos unos 28 m³/min en la velocidad 1, 41 m³/min en la 2 y 58 m³/min a tope. El aire llega con fuerza hasta poco más de tres metros, así que para una persona en el sofá o trabajando en la mesa va sobrado.

La oscilación barre de lado a lado en torno a 12 segundos por ciclo completo, un ritmo que refresca sin marear. Comparado con un ventilador de torre, este de pie mueve más volumen de aire de golpe; si lo que buscas es discreción y un mueble estrecho, una torre encaja mejor, pero refresca menos a distancia.

Calidad precio. Puntuación: 8.7/10

Aquí es donde más nos cuadra. Por lo que ofrece (caudal solvente, base de madera y un consumo bajísimo) la relación calidad-precio es buena, sobre todo frente a ventiladores de pie de plástico que rinden parecido pero se ven más justos.

El gasto eléctrico ayuda a justificar la compra a largo plazo, porque tenerlo encendido toda una tarde apenas se nota en la factura. No compite con los modelos de gama alta llenos de funciones, pero tampoco pretende hacerlo: cumple lo básico bien y con buen acabado.

Consumo energético

El consumo es de lo mejor del producto. En la práctica marcó 18 W en velocidad baja, unos 32 W en la intermedia y 48 W a máxima potencia, cifras muy contenidas para un ventilador de pie. Eso te permite dejarlo funcionando durante horas en verano sin preocuparte del coste, algo que se agradece especialmente en sesiones largas de tarde-noche.

Ruido y confort sonoro

En velocidades bajas es bastante silencioso (rondó los 38 dB a un metro), ideal para tenerlo cerca mientras lees o duermes. El problema llega a tope, donde sube a unos 54 dB y aparece un leve zumbido del motor, así que la velocidad 3 la reservarías para refrescar rápido más que para tenerla puesta toda la noche.

Ventajas

  • Consumo muy bajo (48 W a tope, 18 W en mínima), que te deja tenerlo horas encendido en verano sin vigilar la factura.
  • Buen caudal a máxima potencia (58 m³/min) con aire útil hasta poco más de tres metros, suficiente para refrescar a alguien en el sofá o en la mesa.
  • Base de madera y altura regulable (105-130 cm), que mejoran la estética y te dejan dirigir el aire a la cara o al sofá según lo necesites.
  • Mando mecánico con clic firme, sencillo y sin electrónica que pueda dar fallos con el tiempo.

Desventajas

  • A máxima potencia hace ruido (unos 54 dB) y aparece un zumbido del motor, por lo que la velocidad alta no es para dormir.
  • Vibra ligeramente en la velocidad 3 si el suelo no está nivelado, y el acople de la base entra tan justo que hay que apretarlo bien o cabecea.
  • Sin mando a distancia ni temporizador, así que toca levantarse para cambiar de velocidad o apagarlo.

Nuestra prueba

Prueba 1: cuánto refresca y hasta dónde llega

Lo que de verdad importa en un ventilador es si te refresca desde donde estás sentado, y aquí cumple. Probándolo en un salón de tamaño medio (22 m² a 24 °C) y midiendo a un metro de altura, el caudal fue de unos 28 m³/min en la velocidad 1, 41 m³/min en la 2 y 58 m³/min a tope.

El aire claramente movido lo notamos hasta 3,2 m en la velocidad máxima; más allá la corriente se diluye. Con una pared lateral de por medio el alcance efectivo cayó a unos 2,4 m, algo lógico porque rebota poco. La oscilación barría unos 80° con un ciclo de ida y vuelta de unos 12 segundos, repartiendo bien sin agobiar.

Prueba 2: ruido y consumo en una tarde larga

Para saber si te molestará de fondo, medimos ruido y gasto a la vez. En velocidad 1 se quedó en 38 dB a un metro, muy llevadero para leer o dormir; en la 2 subió a 47 dB y a tope marcó 54 dB, llegando a 58 dB pegados a la rejilla. El salto a la velocidad 3 se nota, así que la usarás para refrescar rápido y luego bajar.

En consumo no hay sorpresas desagradables: 18 W abajo, 32 W en intermedia y 48 W a máxima potencia. Tras tres horas seguidas a tope, la zona del motor estaba solo tibia (unos 34 °C), sin nada que preocupe.

Prueba 3: estabilidad, montaje y primeros usos

Aquí salieron los detalles que no se ven en una ficha. En la velocidad 3 aparece una vibración perceptible en la columna si el suelo no está nivelado; lo solucionamos con una simple cuña debajo y desapareció. El acople de la base de madera entra muy justo, y si no lo aprietas a fondo, el conjunto cabecea un poco.

En los primeros dos o tres usos soltó un olor tenue a plástico nuevo del motor que se fue al cabo de unos 20 minutos y no volvió. El mando, por su parte, cambia de velocidad con un clic firme que da buena sensación de robustez.

Si quieres saber más sobre los criterios de compra, echa un vistazo a nuestra guía de los mejores ventiladores donde tendrás los mejores modelos que hemos probado y que te ayudará a escoger cuál es el mejor para ti.

Valoraciones (0)

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Ventilador de pie Create Air Stand Wood”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Picture of MARCO BLASCO

MARCO BLASCO

Soy Marco Blasco, un experto en análisis y comparativas de productos con más de 5 años de experiencia. Mi trabajo se centra en ofrecer evaluaciones exhaustivas y transparentes, basadas en pruebas reales, mi propia experiencia y criterios objetivos. He ayudado a miles de usuarios a tomar decisiones de compra informadas mediante guías detalladas y comparativas. Mi objetivo es proporcionar siempre contenido actualizado y confiable ya que soy totalmente independiente de las marcas.

Más sobre mí